Depresión o trastorno bipolar

Es sabido que a veces pude ser difícil para psicólogos y psiquiatras diferenciar entre un cuadro de depresión y un cuadro bipolar. En algunos pacientes, el aspecto o la fase maniaca del cuadro bipolar no es tan aparente, y en algunos casos ambos tipos de estados emocionales coexisten de maneras en que  la depresión parece estar compensada o equilibrada por el aspecto maniaco, que a la vez está compensado o equilibrado por el aspecto depresivo. A veces esto puede tener consecuencias reamente serias en cuando al abordaje del caso, y también, debido a que los tipos de medicación más utilizados para los cuadros depresivos, los SSRI (inhibidores  selectivos de la recaptación de la serotonina, como la fluoxetina, sertralina, paroxetina, escitalopram, y otros), no son adecuados o suficientes para el abordaje farmacológico de los cuadros bipolares. De hecho, pueden generarse efectos paradójicos y descompensaciones drásticas con consecuencias potenciales  muy graves a nivel de la conducta de esos pacientes. Hay estudios que han asociado conductas altamente violentas, incluyendo suicidios violentos y asesinatos a ese tipo de efectos paradojales de los SSRI en esos pacientes.

Es posible usar la AE como herramienta para diferenciar un cuadro depresivo de un cuadro bipolar? La respuesta es: sí.

El copiloto Lubitz, autor de la masacre del vuelo 9525 de Germanwings que costó la vida de 150 personas, estaba en tratamiento psiquiátrico por ‘depresión’ con ideación suicida, y había sido medicado con SSRi. El caso por supuesto tiene diversas aristas que es posible  explorar en detalle a través de la AE, relativos al porqué de su comportamiento. No pretendo referirme a todos los aspectos del caso, sino sólo a este aspecto de la cuestión: si era correcto el diagnóstico de depresión y si era correcto basar el tratamiento en un SSRi. 

Aquí está la carta natal de Lubitz, y más abajo la carta natal con los tránsitos.

carta natal de Lubitz (para el mediodía)carta natal de Lubitz (para el mediodía)

Los efectos paradójicos de los SSRi pueden manifestarse principalmente al comienzo, interrupción o cese del tratamiento, pero también en otros puntos. Esos efectos paradójicos están asociados a desequilibrios abruptos en los niveles de serotonina, y en el impacto en los niveles de otros neurotransmisores, especialmente la dopamina y la norepinefrina, todos estos con incidencia directa en el ánimo, y potencialmente, como resultado, en la conducta.    

La serotonina cerebral se correlaciona con Urano, Saturno y la Luna. En la carta natal de Lubitz (incluso sin tener la hora de nacimiento), el potencial para que ocurran desequilibrios en los niveles de serotonina está indicado en las cuadraturas al eje de los Nodos Lunares, de Urano/Saturno y Neptuno, y además, en el trígono de Venus/Ceres  al Nodo Sur de la Luna en Virgo, con Venus/Ceres estando en Capricornio, regidos por el Saturno en cuadratura a los Nodos, con el regente del Nodo Norte, Neptuno, estando también en Capricornio. Estos son símbolos que reflejan el potencial de niveles muy bajos y caídas abruptas en los niveles de la serotonina cerebral. Una causa primaria de esta situación en el cerebro y Alma de Lubitz se encuentra en PTSD no resuelto de vidas anteriores, y a la vez, en dinámicas depresivas basadas en sentimientos de culpabilidad con deseos de expiación, también proveniente de vidas anteriores.   

A la vez, la conjunción Plutón/Marte/Luna en Escorpio, relativa al Nodo Sur en Virgo, refleja niveles extremos de resentimiento, rabia, odio, etc, con hiperactividad de la amígdala y sus conexiones con algunas zonas de la corteza prefrontal-y no otras- relativas a esos estados emocionales, con intensa rumiación por ejemplo-Nodo Sur en Virgo, regido por Mercurio.    

Relativo al Nodo Sur en Virgo, esos estados emocionales corresponden a la psicología de alguien que interiormente se siente muy ‘poca cosa’, muy insignificante, y muy vacío. Y en breve, esto está basado entre otras cosas, en los estándares según los cuales el Alma ha querido evaluarse y juzgarse, y seguir evaluándose y juzgándose-Saturno, Capricornio-por sus propias razones.

Junto a esos estados emocionales de valencia negativa, hay otras dinámicas en el cerebro y el Alma de Lubitz que se traducen en estados maniacos co-existentes. Primero, co-existen niveles elevados en la actividad del neurotransmisor dopamina. En términos psicológicos, estos han sido creados debido a dinámicas de ‘compensación’, que en este caso se conectan con el sentimiento interior de tener un destino especial que alcanzar, algo extraordinario o fuera de lo común. Se ha establecido que Lubitz había declarado : “un día haré algo que cambiará el sistema y entonces todos sabrán mi nombre y lo recordarán”. En este caso, un extremo narcisismo, narcisismo patológico. En combinación con los estados de valencia negativa, una psicología de ‘narcisista humilde’ o narcisismo acompañado de ‘falsa humildad’ como defensa. Estas dinámicas compensatorias y los niveles aumentados de dopamina resultantes están significados en la carta natal de Lubitz en todos los planetas de Sagitario en cuadratura a los Nodos Lunares, con estos planetas estando regidos por Júpiter en Aries, y el Nodo Norte en Piscis. LA compensación por supuesto es en este caso un medio, una defensa psicológica, a través de la cual el Alma de Lubitz ha negado y evitado lidiar con el sentimiento interior de ser ‘poca cosa’ y por lo tanto, abordar y sanar emocionalmente. 

La dopamina se correlaciona con Sagitario y Piscis. Los circuitos de la dopamina relativos a la motivación, el drive, y la adicción, implican conexiones fundamentales del Area Ventral Tegmental (VTA) en el cerebro medio, con el Nucleus Accumbens en los Ganglios Basales y con el sistema Límbico-Plutón/Luna/Neptuno- la amígdala dentro de este-Plutón/Luna/Mercurio, la corteza frontal-Venus/Neptuno, y el hipotálamo-Luna/Urano/Neptuno.

El VTA es un grupo de neuronas que están situadas cerca de la línea media en el piso del mesencéfalo. Sus proyecciones neuronales forman parte del sistema dopaminérgico mesocórtico-límbico, fundamental en la psicología de la motivación y el sistema de recompensa, el placer asociado a esas dinámicas, entre otros.  Así, las neuronas del VTA muestran una liberación masiva de dopamina en las fases anticipatorias de la conducta. La VTA, en tanto que es parte del cerebro medio, se correlaciona con la Luna y Urano, y en relación con los sistemas dopaminérgicos, se correlaciona con Neptuno y Júpiter.  

El núcleo accumbens  es una estructura bilateral situada en la base del cerebro anterior rostral al área preóptica del hipotálamo (POA). De nuevo, es parte de los ganglios basales. El núcleo accumbens recibe proyecciones dopaminérgicas muy importantes del tronco cerebral, la amígdala y la formación hipocampal. A su vez, proyecta axones al área ventral tegmental (VTA), la substantia innominata y la substantia nigra. Este núcleo integra aspectos de la respuesta motora ligados a los procesos emocionales, siendo muy importante en el aprendizaje motor, y juega un rol fundamental en la motivación, el placer, la recompensa y el refuerzo, la adicción. También participa en las respuestas de miedo e impulsividad. Estos procesos del núcleus accumbens, como parte de los ganglios basales, se correlacionan también con Sagitario y Júpiter.

En la carta natal de Lubitz, la hiperactividad de estos sistemas es evidente, en los símbolos ya señalados.

Debido al PTSD no resuelto proveniente de vidas anteriores en el Alma de Lubitz-el Urano en cuadratura a los Nodos Lunares especialmente-la conjunción Plutón/Marte indica que han existido también altos niveles circulantes de hormonas del stress. Muchos estudios han demostrado que esta condición sensitiza los sistemas y los receptores de la dopamina en el cerebro, tal como podemos ver en esta carta natal, aumentando la respuesta de esos sistemas.  Esto ocurre debido a que los niveles de stress agotan los niveles de dopamina (después de la serotonina) en algunas vías fundamentales, con el consecuente desarrollo de hipersensibilidad en los receptores a la dopamina cuando esta se ha reducido: Neptuno en Capricornio, etc. Así, lo que tenemos aquí es un cerebro con el potencial de crear estados maniacos o hipomaniacos, que coexistirían con los estados depresivos. Además, no sólo la actividad de los circuitos de la dopamina y/o los niveles de este neurotransmisor estarán aumentados cíclicamente, sino que también podrían dispararse la norepinefrina (y el glutamato). Otra manifestación de esta situación registrada en los hechos fue el reciente burnout de Lubitz, antes de la masacre del vuelo 9525, situación que necesariamente ocurriría de forma cíclica a través de los dinamismos psicológicos/neuroquímicos en curso.  

Junto con todo esto-como si no fuera suficiente- el potencial de Lubitz de manifestar dinámicas bipolares está también reflejado en la carta natal en la oposición de Quirón en Géminis a los planetas de Sagitario, en cuadratura a los Nodos Lunares: Mercurio, Saturno, Sol, Urano. Los regentes nodales son Mercurio en Sagitario-Sagitario y Géminis se correlacionan con ‘manía’ o hipomanía- y Neptuno en Capricornio que se correlaciona con depresión-Neptuno/Pallas y Venus/Ceres están en Capricornio.    

El agotamiento de la serotonina cerebral debido al stress interior afecta los niveles de diversos neurotransmisores-glutamato, GABA, norepinefrina, acetilcolina, y dopamina-con impacto en el equilibrio entre la aproximación conductual ejecutiva y motivada, y el retraimiento y la inhibición en la conducta, dependiente básicamente de los equilibrios de serotonina/dopamina en el estriado ventral-Sagitario.

Existe una relación directa entre dinámicas de agresión y la alteración en los niveles de la serotonina en la corteza prefrontal-Urano/Saturno/Mercurio-donde la serotonina opera mediante transmisión sináptica inhibitoria respecto a regiones más bajas del cerebro de las que emanan los impulsos de agresión. A la vez, la hiperactividad de la dopamina en regiones cerebrales ligadas a la motivación y la recompensa, como la corteza prefrontal, incrementa la conducta agresiva, y la conducta impulsiva-aquí reprimida o controlada, y traducida en agresión planificada-con hiperactividad de ciertas zonas de la corteza prefrontal, e hipoactividad de otras. Este tipo de comportamiento agresivo, violento,  también se ve promovido por otras substancias, como la norepinefrina, el glutamato y testosterona, que también manifiestan niveles desequilibrados con tendencia a los extremos, en la carta natal de Lubitz.

En palabras muy simples, el tipo parecía ‘piola’ y parecía estar sólo deprimido, pero era un peligro ambulante, que planificó y llevó a cabo su acto narcisista y vengativo, y cuya psicología y funcionamiento neuroquímico cerebral no fueron correctamente evaluados por el psiquiatra que lo trató.

 

Los tránsitos a la carta natal de Lubitz al tiempo de los hechos confirman que estos sistemas cerebrales estaban involucrados en su conducta: asi, el Urano en tránsito por Aries se acercaba a la conjunción, dentro de orbe, con el Júpiter natal de Aries-regente de los planetas natales de Sagitario, en cuadratura a los Nodos Lunares, y formaba una inconjunción EXACTA con el Marte natal de Escorpio, regente del Júpiter natal; Marte en tránsito, por Aries, formaba un trígono con los planetas natales de Sagitario, etc. Otra vez, hay otros aspectos del caso, otras dinámicas involucradas,  de las que no hablará aquí. Por ejemplo, el asteroide Lucifer en tránsito por Géminis estaba en oposición exacta a los planetas natales de Sagitario. Pero para explicar esto tendría que explicar muchas cosas sobre cómo funciona en términos psicológicos la influencia del asteroide Lucifer,  lo cual sin esa explicación extensiva modo podría entenderse como algo de tipo ‘religioso’, que no lo es, para mostrar de qué manera esa influencia contribuyó al acto realmente ‘malvado’ que Lubitz ejecutó, como claramente refleja el tránsito dicho.   

carta natal y tránsitos al día de la masacrecarta natal y tránsitos al día de la masacre