5) El Estado de Consenso

Astrológicamente hablando, este estado se correlaciona con Saturno, debido al deseo subyacente de conformarse al consenso de cualquier sociedad, cultura, país, o tribu. Así, la orientación total de tales Almas a la realidad, incluyendo sus valores, el sentido de significado de la vida, sus morales, costumbres, normas, tabúes, criterios de qué correcto e incorrecto, etc., son simplemente extensiones de los consensos predominantes de cualquiera sea la sociedad en que nacieron.

En esencia, la “realidad” para tales Almas es meramente una extensión del condicionamiento externo producido por el consenso de cualquier grupo. No pueden salirse de la cajita, por así decirlo. Por ejemplo, si un científico afirma que la “astrología es un fraude”, entonces todos quienes se encuentran en el estado consensuado tendrán la misma opinión.

Dentro del estado de consenso, tal como en los otros estados, hay tres subdivisiones que tomar en cuenta, cada una de las cuales refleja la evolución en curso de un Alma a través de la condición evolutiva, que luego llevará a la siguiente condición evolutiva con sus tres subdivisiones, hasta que la “liberación” final del Alma se produzca, al agotarse todos los deseos de separación, reflejado finalmente en la tercera subdivisión del Estado Espiritual de evolución.

La evolución se produce a través de cada estado mediante el agotamiento de todos los deseos que son intrínsecos a la naturaleza de ese estado o condición evolutiva.

Dentro del estado de consenso, el deseo raíz que impulsa la evolución del Alma, desde la primera hasta la tercera subdivisión, se caracteriza por el deseo de “prosperar” o “avanzar hacia una posición más ventajosa” en el sistema, es decir, respecto a la sociedad de consenso a la que pertenecen.

a) Las Almas dentro del primer sub-estadio del estado de consenso están caracterizadaspor una auto-conciencia que está limitada, esencialmente, al tiempo y el espacio que ocupan; una conciencia limitada de las dinámicas de la comunidad de la que forman parte; una conciencia aún más limitada de las dinámicas del país en que viven. Y, sin embargo, son increíblemente pretenciosos respecto a la corrección de su saber sobre los valores, moralidades, o la religión del consenso de su sociedad de nacimiento, sobre cómo interpretar la vida de acuerdo con esas creencias, o sobre los juicios emitidos con base a esas creencias, etc.

Simplemente no les resulta posible separarse de todo esto. Es como si fueran autómatas sociales. Una analogía adecuada para estas Almas es la de las abejas en la colmena. Típicamente, están en el estrato social más bajo de sus sociedades de nacimiento.

b) Al evolucionar estas Almas a partir del deseo de “prosperar”, llegan al segundo sub-estadio de la condición de consenso, por cuanto su deseo raíz  les llevará a querer más de la sociedad que sólo permanecer en su estrato más bajo. Estas Almas perciben, desde el punto de vista del estrato más bajo, que hay otros que tienen más que ellos.

Esta percepción está más o menos limitada a otros que tienen más posesiones, o más grandiosas, posiciones sociales que ellos no tienen, mayor “libertad” social, etc. Sin embargo esa percepción limitada alimenta el deseo raíz de “avanzar hacia una posición más ventajosa” y tener más. A fin de que este deseo se logre deben aprender más sobre cómo funciona la sociedad y sus dinámicas. Requiere una expansión de la conciencia personal para que se produzca este aprendizaje. Es este simple hecho de la necesidad evolutiva de expandir su conciencia lo que impulsa la evolución del Alma hasta el segundo sub-estadio de la etapa de consenso.

Aquí se vuelve necesario para el Alma aprender cada vez más sobre la naturaleza de la sociedad, a fin de usar el sistema social para su propia ventaja evolutiva-“prosperar”. La “realidad”, para tales Almas, está aún totalmente definida por el consenso de la sociedad: sus valores, morales, religiones, juicio, criterios de qué es correcto e incorrecto, etc. Sin embargo por el deseo de prosperar, el Alma debe expandir su conciencia a las dinámicas que estructuran la sociedad de que forma parte: sus reglas, regulaciones, qué se requiere para actualizar sus  ambiciones, etc.

El Alma, de este modo, toma conciencia cada vez mayor de los demás, de la comunidad de que forma parte, del país en que vive. Esta expansión de la conciencia también incluye comenzar a tomar conciencia de otros países y sus diferencias en los valores, morales, religiones, etc. Así, la auto-conciencia se expande debido a la conciencia de los “otros”, en relación con el deseo de prosperar. Este estadio evolutivo se correlaciona con la “clase media” dentro del orden social de cualquier sociedad.

c) Al evolucionar el Alma a través de este estado en forma creciente se da cuenta del estrato superior de la sociedad, de aquellos que están en posiciones de poder y liderazgo, de aquellos que poseen gran abundancia material, y como resultado, el deseo de avanzar hacia posiciones más ventajosas alimenta el avance evolutivo hacia el tercer sub-estadio dentro del estado de consenso.

Para que el Alma pueda evolucionar hasta el tercer sub-estadio dentro de la condición de consenso, se demanda una conciencia que sigue expandiéndose respecto a cómo opera la sociedad en total. Debido a esto, la conciencia personal se expande por la necesidad evolutiva a fin de que los deseos del Alma (definidos por la ambición de prosperar) puedan lograrse.

La conciencia personal del Alma se ha expandido ahora hasta el punto en que llega a ser muy consciente de la totalidad de la comunidad y la sociedad a que pertenece, y de país en que vive. También existe una conciencia progresiva sobre otros países, otras culturas, y la relatividad de las moralidades, valores, religiones, etc., propias de esos otros países o culturas.

Pese a esta conciencia progresivamente expandida, ello no significa que el Alma en este tercer sub-estadio considere  a los demás países, valores, creencias o religiones, equivalentes a los de su propia sociedad o país de nacimiento. De hecho, se mantiene dentro de este tercer sub-estadio, la pretensión de corrección nacida de la conformidad (el marco subyacente en todo el estado de consenso): nosotros estamos en lo correcto, ellos están equivocados.  En total, el estado de consenso se correlaciona con lo que se denomina “nacionalismo”.

En este sub-estadio de la condición de consenso el Alma desea estar “en la cima” de la sociedad; ocupar posiciones de importancia social y relativo poder, prestigio y abundancia material-los políticos, los Gerentes Generales de las corporaciones, puestos importantes en el mundo de los negocios, líderes religiosos de las religiones predominantes , etc.  Como resultado, estas Almas constituyen el “estrato alto” de la sociedad.

En tanto el Alma evoluciona a través de este último sub-estadio finalmente agota todos los deseos que son inherentes en el estado de consenso. Como resultado, el significado mismo de la vida se va perdiendo, en tanto estos deseos dejan de tener cualquier significado. Al final del viaje por este estado el Alma llega a plantearse la cuestión: “en la vida tiene que haber algo más que esto”.

Esta pregunta implica un alienación que comienza a surgir respecto al consenso, desde la vida normal” definida por el consenso. Es esta alienación que surge desde la normalidad definida por el consenso de cualquier sociedad que se gatilla el comienzo de un nuevo deseo que impulsará al Alma hacia el Estado Evolutivo Individuado: el deseo de liberarse de todo el condicionamiento externo que previamente ha definido el sentido de realidad del Alma en general, y específicamente su sentido de identidad, o individualidad.

 

6) El Estado Individuado

En términos astrológicos, el estado individuado se correlaciona con Urano, por cuanto el Alma ahora desea liberarse o rebelarse contra el estado de consenso respecto al que ahora evoluciona alejándose de él. En vez de que el Alma quede definida por el consenso sobre cómo moldear su sentido de la realidad en general, y su identidad personal específicamente, el Alma desea ahora descubrir quién y qué es, en forma independiente de ese condicionamiento.

Antes señalamos que si el Alma estaba en el estado de consenso y el científico declaraba que “la astrología es un fraude”, ésta sería automáticamente la creencia de estas Almas en el estado de consenso. Si el mismo científico declara esto a un Alma en el estado individuado, la respuesta más bien sería “no gracias, prefiero pensar por mi cuenta”.

Las Almas en este estado evolutivo se siente interiormente “diferentes”: diferentes de la mayoría de la sociedad  y país de nacimiento. Debido al deseo de liberarse del consenso, la conciencia del Alma en este estado se expande progresivamente para incluir todos mayores, marcos de referencia cada vez mayores.

Esta expansión de la conciencia comienza porque el Ama no pude ya identificarse con el consenso de la sociedad de nacimiento. Como resultado el Alma siente ahora un progresivodesapego respecto a la sociedad: como si estuviera afuera, mirado hacia dentro. Esto permite al Alma “objetivarse” en cuanto a su conciencia personal y auto-percepción.

Al rebelarse contra las creencias, valores, morales, el significado de la vida, etc., del consenso, el Alma comienza a cuestionar aquello que la mayoría de las personas asumen y acarician respecto a qué es la realidad, etc.

Como resultado, el Alma comienza a experimentar, mediante la investigación de otras maneras de mirar y de comprender la naturaleza misma de la vida. Esto es un reflejo del pensamiento independiente que caracteriza este estado evolutivo. Y es a través de este pensamiento y esta investigación independiente de todo tipo de formas distintas de entender la vida, incluyendo las ideas, creencias, y filosofías de otras tierras, otras culturas, lo que permite una expansión siempre en aumento de la conciencia, y en consecuencia, de la auto-conciencia. Como resultado de esto, estas Almas ya no se sienten “en casa”  en su propia tierra, en su país de nacimiento.

a) En el primer sub-estadio del estado individuado, el Alma típicamente intentará compensar su sentimiento de ser diferente o de no pertenecer al consenso, y el sentimiento de alienación, tratando de  parecer normal. Esta compensación lleva a que el Alma estructure su realidad exterior de forma muy similar a las Almas en el estado de consenso: trabajos normales, amigos normales, apariencia normal, etc.

Sin embargo, internamente sienten y saben que ya no pueden identificarse con esta realidad compensatoria que intentan sostener. Esta compensación se manifiesta en este sub-estadio debido a que el Alma acaba de salir, precisamente, del consenso. Así, provee una sensación de seguridad, respecto al sentimiento de estar desapegado  y ser diferente. Debemos recordar que para la mayoría de las personas la sensación de seguridad es una función de la constancia, de la auto-consistencia. Y la auto-consistencia es una función del pasado. Como resultado, la compensación se manifiesta como una reacción a este sentimiento nuevo y creciente de ser diferente, de no pertenecer ya más al consenso. Este sentimiento crea una sensación de inseguridad en este primer sub-estadio, porque es totalmente nuevo. El Alma no ha estado aquí antes. Sin embargo este acto de compensación crea muy realmente el “estar viviendo una mentira”.

Incluso cuando tiene lugar este comportamiento compensatorio, el Alma, sin embargo, estará cuestionando todo en la profundidad de sí misma, en la privacidad de su vida interior. Típicamente leerá todo tipo de libros que contengan ideas que van más allá de la “norma” definida por el consenso. Muchos, dependiendo de sus posibilidades culturales, tomarán clases o harán talleres sobre estas ideas u orientaciones. Algunos buscarán entornos “alternativos” para encontrar y formar lazos con otros de mentalidad afín-otros que se sientan como ellos.

Esta conducta compensatoria progresivamente comenzará a ceder, a involucionar, en tanto el Alma evoluciona dentro de este sub-estadio. El Alma se distanciará progresivamente del consenso y comenzará a formar relaciones con otras Almas alienadas como ella misma. Debido a la necesidad de tener un trabajo o un empleo, la mayoría de estas Almas o bien harán cualquier tipo de trabajo para arreglárselas, sin identificarse de ningún modo con este trabajo, o bien actualizarán un trabajo individualista y simbólico de su propia individualidad.

b) En el Segundo sub-estadio del estado individuado, el arquetipo subyacente de Urano, en su relación con la rebelión, se encuentra en su máxima expresión. Esta rebelión es tan extrema que el Alma ahora ha “tirado lejos” casi todas las ideas o filosofías que antes haya tenido, sobre cualquier nivel de la realidad. Tales Almas terminan en una especie de vacío existencial, y típicamente se desconectan junto con otras Almas igualmente alienadas, lo cual tiene el efecto de reforzar el estado total de rebelión respecto a la totalidad de la realidad, con excepción de la realidad hora definida por ese vacío existencial.

Estas Almas exhiben ahora un profundo temor a integrarse en la sociedad de cualquier manera, un temor que les sugiere que si lo hacen, esa sociedad o realidad absorberá su duramente ganada (a lo menos así lo sienten) individualidad, que en esta etapa está definida por el acto de rebelarse.

Como resultado, estas Almas típicamente se agrupan en la vanguardia de la sociedad, arrojando bombas atómicas de crítica hacia la sociedad, a fin de reforzar su sentido de estar personalmente en lo cierto, que queda definido por la alienación respecto al consenso. Debido a la ley natural de la evolución (que siempre viene precedida por una involución), en algún punto estas personas  se dan cuenta de que su temor a integrarse en la realidad, en la sociedad, no es más que eso: sólo temor. Una vez que toman conciencia de ello, comienzan a hacer el esfuerzo de integrarse de vuelta en la sociedad, pero con su individualidad intacta. Al tomar conciencia de esto, el Alma evoluciona hacia el tercer sub-estadio.

c) en el tercer sub-estadio del estado individuado, el Alma comenzará a manifestarse dentro de la sociedad o de la realidad como una persona verdaderamente única y dotada, desde el punto de vista del consenso.

Esto significa que tales Almas tendrán de algún modo algún don o capacidad única, para ayudar al mismo consenso a evolucionar, mediante la integración de esa capacidad o don dentro del consenso. Sin embargo estas personas no se sentirán interiormente identificadas con el consenso: interiormente están muy lejos de él. La conciencia de estas Almas progresivamente se ha expandido a través del estado individuado de tal manera que son conscientes del mundo entero y de la relatividad de las creencias, valores, morales, etc. Como resultado, se sienten interiormente “ciudadanos del mundo” mucho más que ciudadanos de su país de nacimiento.

La ponderación interior de la naturaleza misma de la existencia, la naturaleza de la Creación, la naturaleza de quién “realmente” son, define esencialmente la naturaleza de sus conciencias. Progresivamente, estas personas comienzan a abrir realmente sus conciencias a lo universal, el cosmos, a Dios/La Diosa. No el Dios definido por las religiones del consenso, sino el verdadero Dios/Diosa. Un ejemplo perfecto en la historia reciente de tales Almas es Albert Einstein. Otro sería Howard Hughes.

 

7) El Estado Espiritual

Astrológicamente hablando, este estado evolutivo se correlaciona con Neptuno, porque ahora el deseo raíz se vuelve el CONOCER, no sólo creer en, sino conocer y unirse con la Fuente De Todas Las Cosas: lo universal, Dios/La Diosa. Por este deseo raíz, la conciencia progresivamente se expande hacia lo universal, el cosmos, de tal manera que la naturaleza misma de la conciencia interior en el Alma se vuelve consciente del universo viviente de su interior: la ola en el océano, y el océano en la ola.

Progresivamente, en el estado espiritual de evolución, el centro de gravedad mismo se desplaza desde el ego subjetivo hacia el Alma. Una vez que el centro de gravedad se desplaza al Alma, entonces, en el contexto de cualquier vida dada el Alma es capaz de experimentar simultáneamente su individualidad específica reflejada en el ego, a la vez que experimenta al mismo tiempo estar centrada en el Alma-el océano que está consciente de las olas que manifiesta.

El Alma contiene dentro de sí las memorias de todas las vidas anteriores que ha vivido. Y el Alma tiene su propia identidad o ego. Esta identidad o ego no es lo mismo que el ego que el Alma crea en cualquier vida dada en lugares como la Tierra. El ego del Alma es una identidad “eterna”.

Una forma fácil para cualquiera de nosotros de entender esto es lo que tiene lugar cuando soñamos. Obviamente, cuando soñamos no estamos identificados con nuestro ego subjetivo. Después de todo, estamos “dormidos”. Cuando dormimos, el ego subjetivo se ha disuelto temporalmente de vuelta en el Alma. Entonces, la pregunta se vuelve ¿quién y qué está soñando el sueño? Obviamente, sólo puede ser el Alma, con su propio ego que así permite al Alma conocerse a sí misma como Alma eterna.

Otra forma de validar esto mismo se produce cuando algunas veces despertamos del sueño y no podemos inmediatamente “recordar” quién somos: el ego subjetivo, el “yo” de esta vida. Cuando esto ocurre, nos toma cierto esfuerzo recordar realmente al yo subjetivo. Entonces, otra vez, la pregunta se vuelve “¿quién y qué hace el esfuerzo de recordar al “yo” subjetivo de la presente vida? Obviamente, sólo puede ser el Alma.

Entonces, de nuevo, al avanzar la evolución en el estado espiritual, se produce un progresivo desplazamiento del centro de gravedad de la conciencia. Cuando este desplazamiento se afianza firmemente en el Alma, simultáneamente experimenta su “self” o ego eterno, y su ego subjetivo, y la individualidad que corresponde con él, que ha creado por sus razones e intenciones evolutivas en curso.

Esto es muy similar a lo que ocurre cuando estamos parados en la playa cuando el sol cae y en el momento en que el sol está mitad encima y mitad debajo del horizonte. En este estado de conciencia, el Alma está consciente desde dentro de sí misma de todas las vidas anteriores que ha vivido, y a la vez de la vida específica, y ego, que está viviendo.

Progresivamente, al avanzar la evolución en la condición espiritual, el Alma se vuelve consciente de La Fuente de Todas Las Cosas.  Esto ocurre en tanto que la conciencia del Alma se vuelve de verdad universal: la experiencia interior del universo entero dentro de la propia conciencia individual. Este estado de “conciencia cósmica” permite tener la experiencia real del punto mismo de la Creación manifestada: la interface entre lo no-manifestado y lo manifestado. En tanto esto ocurre, el Alma se vuelve también consciente, luego, de todas las leyes naturales que gobiernan y se correlacionan con la naturaleza misma de la Creación.

En los estados más avanzados de evolución, el Alma, ahora completamente identificada con estas leyes naturales de la Creación, es capaz de armonizarse con estas leyes de tal modo de usar estas leyes según su voluntad conjuntamente con la Voluntad de Todas Las Cosas: aquello que es el origen de aquellas leyes naturales.

a) En el primer sub-estadio del Estado Espiritual, el Alma progresivamente se vuelve consciente de cuán pequeña es, debido a las dimensiones universales crecientes que se están abriendo en su conciencia. Esto es enormemente distinto de ser el centro del propio universo, como se refleja en estado de consenso, por ejemplo. Por sí mismo, esto tiene un efecto “humilizante” en el Alma, y luego, para el ego subjetivo actual, la Luna, que ha creado. Es exactamente este arquetipo naturalmente humilizante el que progresivamente  permitirá el desplazamiento del centro de gravedad de la conciencia desde el ego subjetivo hacia el Alma misma, y finalmente, a la unión consciente con La Fuente De Todas Las Cosas.

Como resultado, progresivamente el Alma desea comprometerse a sí misma con el deseo de reunirse con La Fuente. Cuando esto va ocurriendo, el Alma progresivamente se compromete, en esta etapa, en prácticas espirituales de tipo devocional. Dentro de esto, el Alma desea dedicarse a las diversas formas de trabajo que se correlacionan con el servicio al todo mayor, al servicio a los demás de alguna manera.

Muchos querrán naturalmente orientarse a diversas formas de artes curativas o a formar “centros” enfocados de alguna forma en las artes curativas. El tema de fondo aquí es que el Alma desea realizar un trabajo en nombre de La Fuente De Todas Las Cosas, y usar el trabajo como un vehículo mediante el cual La Fuente pueda ser interiormente experimentada a través de la naturaleza de ese trabajo. En Oriente esto se llama Karma Yoga.

En este primer sub-estadio, el Alma se vuelve progresivamente consciente de todo lo que necesita mejorar en sí misma. Se produce un elevado estado de conciencia que vuelve al Alma consciente de todas sus imperfecciones y, como resultado, el Alma puede ahora volverse altamente auto-crítica. Pese a que esto es natural, crea también un peligro o trampa potencial  para el Alma, en cuanto a que este elevado estado de auto-crítica puede llevar al Alma a sentir que no es “suficientemente buena” o que no está “lista” para hacer su tarea o trabajo, que internamente está dirigida a hacer.

Esto pone en movimiento la formulación de todo tipo de excusas, que siempre se manifiestan como argumentos perfectamente racionales, de por qué el Alma no hará lo que debería hacer en el momento en que debería hacerlo. La salida de esta trampa es darse cuenta de que el camino a “la perfección” se hace dando un paso a la vez.

Al avanzar la evolución a través de este primer sub-estadio, el Alma tendrá, en forma creciente, una percepción directa  del “ojo único” o tercer ojo, que es inherente a la conciencia. Como resultado, esta percepción permite al Alma fusionarse con ese ojo único de tal modo que se producirán variados tipos y estados de consciencia cósmica, que llevarán al Alma al segundo sub-estadio dentro del estado espiritual.

b) el Segundo sub-estadio del estado espiritual: al evolucionar el Alma hasta este sub-estadio, ya ha tenido diversos tipos de experiencia de la conciencia  universal o cósmica. Sin embargo, en este estado el desplazamiento definitivo del centro de gravedad de la conciencia del ego subjetivo al Alma aún está por producirse. En este estado el desplazamiento se manifiesta más como una banda de goma, en el cual el punto de gravedad sigue yendo hacia delante y hacia atrás entre en ego subjetivo y el Alma. El problema que esto genera es la progresiva experiencia interior en la conciencia de lo universal, cósmico, de la Fuente, alimenta al ego subjetivo de tal manera que el Alma se siente más evolucionada de lo que realmente es. Esto puede poner en movimiento en diverso grados de intensidad “ilusiones espirituales de grandeza”  desde el punto de vista del ego y del Alma. Cuando esto ocurre, cada Alma sentirá tener una misión espiritual que cumplir en nombre de otros, o del mundo.

Es importante recordar al tratar de entender este sub-estadio que al acercarse el Alma más y más a la Fuente, La Luz, cualesquiera impurezas egocéntricas que permanezcan en el Alma deben ser purgadas. Como resultado, al acercarse el Alma a re-unirse con su propio Origen, estas impurezas se manifestarán en el ego subjetivo de la vida actual que el ego propio del Alma contiene.

Estas impurezas pueden ser muchas cosas, dependiendo de la naturaleza específica de cada Alma, pero todas las Almas en este sub-estadio comparten una impureza común: el “ego” del Alma que está aún identificándose a sí mismo de algún modo como “separado” de aquello que lo ha creado. Esta ilusión mantenida se verá reflejada en el ego subjetivo que el Alma crea.

Esta impureza común se verá luego exhibida en comportamientos psicológicos específicos que esencialmente llevan a estas Almas a apuntar el camino hacia ellas mismas como vehículo de salvación, o medio para conocer a Dios/La Diosa; mientras que al mismo tiempo pretenden no hacerlo. En otras palabras, son extremadamente buenos vendedores que usan a Dios como anzuelo, a fin de ser personalmente reverenciados como el único medio de realmente conocer a Dios/La Diosa.

Siempre hay una agenda egocéntrica escondida o secreta en estas Almas, enmascarada por cualquiera sea la enseñanza espiritual o religiosa que representen. Ejemplos, en la historia moderna reciente, serían Bagawan Rajneesh (Osho), Claire Prophet, ZZ Knight (Ramtha), Da Free John, Rasputin, y otros similares.

Al evolucionar el Alma a través de este sub-estadio, finalmente se da cuenta de la naturaleza de esta impureza en la raíz. Como resultado, experimenta una culpa “natural”  Esta culpa es luego usada por el Alma para ocasionar su propia caída, a fin de expiar esta culpa. Esta caída puede producirse de distintos maneras, dependiendo de la naturaleza específica de la vida circunstancial que el Alma ha generado. Esta caída, causada por la culpa y la necesidad de expiarla, sirve así como el desarrollo evolutivo final que permite al Alma evolucionar hasta el tercer sub-estadio dentro del estado espiritual.

c) el tercer sub-estadio del estado Espiritual: En el sub-estadio final dentro del estado espiritual el Alma está, finalmente, y firmemente, identificada con aquello que la ha creado: La Fuente De Todas Las Cosas. El centro de gravedad de la conciencia  finalmente se ha centrado dentro del Alma, no en el ego subjetivo creado por el Alma. En este punto en la evolución del Alma, toda la evolución subsiguiente de esta etapa final se enfocará en la eliminación de cualquier deseo de separación que el Alma tenga todavía. Debido a este desplazamiento final de la conciencia al Alma misma, el Alma está interiormente sintonizada con la Fuente de Todas Las Cosas de tal manera que se percibe a sí misma como una manifestación singular de la Fuente. Simultáneamente, el Alma percibe a todos los demás, a toda la Creación, como manifestaciones de la Fuente.

Así, las respuestas internas y externas del Alma a la vida misma, la forma en que entiende e interpreta la vida, como llega a entender la naturaleza de la vida que está actualmente viviendo, como entiende el propósito de su vida actual, y como llega a tomar decisiones  respecto a la vida que está viviendo, todo se basa en esta sintonía y alineación interior con Aquello que lo ha creado.

Al comenzar la evolución en este sub-estadio final el Alma siente y sabe internamente que está aquí para servir a La fuente de algún modo. Sabe que no puede usar la vida sólo para sí misma. Sabe que no puede vivir sólo para sí misma. Sabe que tiene un tipo de trabajo que hacer en nombre de La Fuente. La conciencia del Alma en este punto está enteramente estructurada para dar a los demás, y para dar puramente, sin ninguna agenda o motivo ulterior involucrado. La naturaleza del trabajo siempre involucrará de algún modo el tema de la enseñanza o la sanación.

Debido a que el Alma está ahora conscientemente identificada con La Fuente, la naturaleza misma de la vibración propia de las Almas irradia de tal modo que muchos otros se ven atraídos a ella como un imán. Muchas otras Almas se ven atraídas magnéticamente a estas Almas porque también reflejan e irradian una sabiduría fundamental sobre la vida, o una compasión profunda frente a la “condición humana”. Esto se produce debido a que, después de todo, estas Almas han hecho un viaje evolutivo muy largo, que los ha llevado a través de casi cualquier experiencia de vida imaginable.

Tales Almas son naturalmente muy sencillas, naturalmente humildes, y no tienen deseos de ningún tipo de aclamación a sus egos. Más bien al contrario: se apartan de esas cosas y siempre recuerdan a cualquiera que trate de darles aclamación de algún tipo por lo que hacen, que todas las cosas vienen de Dios, o La Fuente. Sólo apuntan el camino “a Casa”, nunca hacia sí mismos.

A la inversa, estas Almas pueden también atraer hacia sí a otros que proyectan sobre ellos todo tipo de juicios, motivos, intenciones, sobre “quién realmente son”, y persecución al por mayor. La razón por la que esto ocurre es porque la naturaleza misma de estas Almas es fundamentalmente pura, y llena de Luz Interior de la Fuente. Como resultado, su propia luz interior tiene el efecto de exponer las impurezas de los otros, de la realidad actual de los otros, versus la persona que han creado; de las intenciones y motivos reales de los otros. Por ello, quienes realizan este tipo de proyecciones se sienten amenazados por este tipo de Almas, porque saben que ellos mismos son fundamentalmente deshonestos, y que están dedicados a conseguir que otros crean en la persona que están creando para esconder su verdadera realidad/agendas. El sentirse amenazados ocasiona que este tipo de personas manifieste esta clase de conducta (proyecciones) sobre estas Almas.

Al comienzo de este tercer sub-estadio, la naturaleza del trabajo que el Alma realice, el número de personas que está destinada a ayudar de alguna forma a través del vehículo de la enseñanza o la sanación, es relativamente reducido y limitado al área inmediata de la comunidad en que viven. Progresivamente esto evoluciona desde una aplicación limitada a círculos cada vez mayores, en los que el trabajo en nombre de La Fuente aumenta.

Al final este círculo creciente incluye a todo el mundo. Y al término mismo de la evolución en esta sub-división, el Alma será recordada por innumerables otros mucho tiempo después de su muerte física-la naturaleza de su vida, y sus enseñanzas. Ejemplos de este  tipo de Almas son “individuos” como Jesús, Yogananda, Lao-Tse, Budha, Mahoma, Santa Teresa, y otros.

 


Es importante recordar, nuevamente, que estas son las condiciones evolutivas naturales que reflejan la realidad actual de todas las personas en la Tierra. Para cualquiera que desee usar la Astrología Evolutiva, es esencial que haga las observaciones necesarias de cualquier persona para determinar su estado evolutivo, y para luego orientarse a la carta natal de manera acorde. De nuevo, una talla no sirve para todos los tamaños.

 

En términos astrológicos, el estado individuado se correlaciona con Urano, por cuanto el Alma ahora desea liberarse o rebelarse contra el estado de consenso respecto al que ahora evoluciona alejándose de él. En vez de que el Alma quede definida por el consenso sobre cómo moldear su sentido de la realidad en general, y su identidad personal específicamente, el Alma desea ahora descubrir quién y qué es, en forma independiente de ese condicionamiento.

Antes señalamos que si el Alma estaba en el estado de consenso y el científico declaraba que “la astrología es un fraude”, ésta sería automáticamente la creencia de estas Almas en el estado de consenso. Si el mismo científico declara esto a un Alma en el estado individuado, la respuesta más bien sería “no gracias, prefiero pensar por mi cuenta”.

Las Almas en este estado evolutivo se siente interiormente “diferentes”: diferentes de la mayoría de la sociedad  y país de nacimiento. Debido al deseo de liberarse del consenso, la conciencia del Alma en este estado se expande progresivamente para incluir todos mayores, marcos de referencia cada vez mayores.

Esta expansión de la conciencia comienza porque el Ama no pude ya identificarse con el consenso de la sociedad de nacimiento. Como resultado el Alma siente ahora un progresivodesapego respecto a la sociedad: como si estuviera afuera, mirado hacia dentro. Esto permite al Alma “objetivarse” en cuanto a su conciencia personal y auto-percepción.

Al rebelarse contra las creencias, valores, morales, el significado de la vida, etc., del consenso, el Alma comienza a cuestionar aquello que la mayoría de las personas asumen y acarician respecto a qué es la realidad, etc.

Como resultado, el Alma comienza a experimentar, mediante la investigación de otras maneras de mirar y de comprender la naturaleza misma de la vida. Esto es un reflejo del pensamiento independiente que caracteriza este estado evolutivo. Y es a través de este pensamiento y esta investigación independiente de todo tipo de formas distintas de entender la vida, incluyendo las ideas, creencias, y filosofías de otras tierras, otras culturas, lo que permite una expansión siempre en aumento de la conciencia, y en consecuencia, de la auto-conciencia. Como resultado de esto, estas Almas ya no se sienten “en casa”  en su propia tierra, en su país de nacimiento.

a) En el primer sub-estadio del estado individuado, el Alma típicamente intentará compensar su sentimiento de ser diferente o de no pertenecer al consenso, y el sentimiento de alienación, tratando de  parecer normal. Esta compensación lleva a que el Alma estructure su realidad exterior de forma muy similar a las Almas en el estado de consenso: trabajos normales, amigos normales, apariencia normal, etc.

Sin embargo, internamente sienten y saben que ya no pueden identificarse con esta realidad compensatoria que intentan sostener. Esta compensación se manifiesta en este sub-estadio debido a que el Alma acaba de salir, precisamente, del consenso. Así, provee una sensación de seguridad, respecto al sentimiento de estar desapegado  y ser diferente. Debemos recordar que para la mayoría de las personas la sensación de seguridad es una función de la constancia, de la auto-consistencia. Y la auto-consistencia es una función del pasado. Como resultado, la compensación se manifiesta como una reacción a este sentimiento nuevo y creciente de ser diferente, de no pertenecer ya más al consenso. Este sentimiento crea una sensación de inseguridad en este primer sub-estadio, porque es totalmente nuevo. El Alma no ha estado aquí antes. Sin embargo este acto de compensación crea muy realmente el “estar viviendo una mentira”.

Incluso cuando tiene lugar este comportamiento compensatorio, el Alma, sin embargo, estará cuestionando todo en la profundidad de sí misma, en la privacidad de su vida interior. Típicamente leerá todo tipo de libros que contengan ideas que van más allá de la “norma” definida por el consenso. Muchos, dependiendo de sus posibilidades culturales, tomarán clases o harán talleres sobre estas ideas u orientaciones. Algunos buscarán entornos “alternativos” para encontrar y formar lazos con otros de mentalidad afín-otros que se sientan como ellos.

Esta conducta compensatoria progresivamente comenzará a ceder, a involucionar, en tanto el Alma evoluciona dentro de este sub-estadio. El Alma se distanciará progresivamente del consenso y comenzará a formar relaciones con otras Almas alienadas como ella misma. Debido a la necesidad de tener un trabajo o un empleo, la mayoría de estas Almas o bien harán cualquier tipo de trabajo para arreglárselas, sin identificarse de ningún modo con este trabajo, o bien actualizarán un trabajo individualista y simbólico de su propia individualidad.

b) En el Segundo sub-estadio del estado individuado, el arquetipo subyacente de Urano, en su relación con la rebelión, se encuentra en su máxima expresión. Esta rebelión es tan extrema que el Alma ahora ha “tirado lejos” casi todas las ideas o filosofías que antes haya tenido, sobre cualquier nivel de la realidad. Tales Almas terminan en una especie de vacío existencial, y típicamente se desconectan junto con otras Almas igualmente alienadas, lo cual tiene el efecto de reforzar el estado total de rebelión respecto a la totalidad de la realidad, con excepción de la realidad hora definida por ese vacío existencial.

Estas Almas exhiben ahora un profundo temor a integrarse en la sociedad de cualquier manera, un temor que les sugiere que si lo hacen, esa sociedad o realidad absorberá su duramente ganada (a lo menos así lo sienten) individualidad, que en esta etapa está definida por el acto de rebelarse.

Como resultado, estas Almas típicamente se agrupan en la vanguardia de la sociedad, arrojando bombas atómicas de crítica hacia la sociedad, a fin de reforzar su sentido de estar personalmente en lo cierto, que queda definido por la alienación respecto al consenso. Debido a la ley natural de la evolución (que siempre viene precedida por una involución), en algún punto estas personas  se dan cuenta de que su temor a integrarse en la realidad, en la sociedad, no es más que eso: sólo temor. Una vez que toman conciencia de ello, comienzan a hacer el esfuerzo de integrarse de vuelta en la sociedad, pero con su individualidad intacta. Al tomar conciencia de esto, el Alma evoluciona hacia el tercer sub-estadio.

c) en el tercer sub-estadio del estado individuado, el Alma comenzará a manifestarse dentro de la sociedad o de la realidad como una persona verdaderamente única y dotada, desde el punto de vista del consenso.

Esto significa que tales Almas tendrán de algún modo algún don o capacidad única, para ayudar al mismo consenso a evolucionar, mediante la integración de esa capacidad o don dentro del consenso. Sin embargo estas personas no se sentirán interiormente identificadas con el consenso: interiormente están muy lejos de él. La conciencia de estas Almas progresivamente se ha expandido a través del estado individuado de tal manera que son conscientes del mundo entero y de la relatividad de las creencias, valores, morales, etc. Como resultado, se sienten interiormente “ciudadanos del mundo” mucho más que ciudadanos de su país de nacimiento.

La ponderación interior de la naturaleza misma de la existencia, la naturaleza de la Creación, la naturaleza de quién “realmente” son, define esencialmente la naturaleza de sus conciencias. Progresivamente, estas personas comienzan a abrir realmente sus conciencias a lo universal, el cosmos, a Dios/La Diosa. No el Dios definido por las religiones del consenso, sino el verdadero Dios/Diosa. Un ejemplo perfecto en la historia reciente de tales Almas es Albert Einstein. Otro sería Howard Hughes.